Thursday, February 7, 2013

EL MAR DE NOCHE


 
Mr. Diego Molina: (Untitled)

 


Por José Manuel Domínguez



El mar de noche se ha vuelto peligroso
mucho más de lo que ha sido siempre
de lo que fue cuando éramos niños
por entonces se guardaba los misterios en la orilla
y en lo tibio de la arena reposada
era infantil, y con los gritos se encrespaba
o con el viento de las alas de los pájaros
que bajaban a buscar peces que ahora son monstruos.


El mar se ha vuelto un enemigo
un sitio esquivo, una fractura
que no entra ya en mis planes ni en mis juegos
ni en las salidas a celebrar la vida
en la explosión de los amigos, de lo banal, lo trascendente
de lo que había que buscar a ultranza para ser o no ser
ahora es un lugar a contemplar de lejos
del que ignoro su presente y su futuro
sus nuevas adquisiciones, sus conchas, sus veleros
sus erizos, sus sirenas, sus misterios
sus navíos fantasmas con luces que se apagan
el Lord Blunny y el Holandés Errante
que ya no vienen más a visitar mi casa.


¿Y qué fue de sus ahogados hermosos
los más hermosos del mundo
hinchados y violetas, mordidos por estrellas?
Ahora arrastra muertos que antes no arrastraba,
hundidos hasta el cuello, con la nariz por fuera
para que puedan respirar aún después de muertos
y tenga que voltearme cuando soplen en mi cuello
y me recuerden libros, lugares, otros muertos
el mar se escapa cada tarde, cada noche
y vuelve siempre a horas diferentes
con su ritmo habitual y sus tormentas
desmintiendo promesas de que será rizado
con marejadas más peligrosas, más parecidas a la muerte
se escapa y vuelve siempre, pero cada vez más lejos,
más triste en lo que canta, en el susurro de las olas
o serás tú, mi forma de verlo
o seré yo, contigo en la distancia.

 

 



José Manuel Domínguez es director de teatro, poeta y narrador. Estudió dirección y actuación en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Se estableció en Miami, Florida, en el año 2000. Le acompañan en su vida dos mujeres extraordinarias: su esposa Marángeli y su mamá Loli, así como su perro Sombra.


 

1 comment:

  1. Dos cosas me han impresionado últimamente. El canto de unos niños, al principio del Super Bowl. Eran pequeñitos de una escuela elemental. Cantaban muy bien entonados (y con cierta pasión muy medida). "América, la hermosa" era la melodía... Y todo lo hacían con la "dulce dulzura" de la niñez... Era impresionante aquello... Luego entró una cantante de fama, y las voces de los niños quedaron en un segundo plano. Cantó la muchacha, y los pequeños siguieron conquistando a los espectadores... La segunda cosa es un poema de Domínguez, "Mar de noche", versos sueltos, apasionados, bellos, como las voces de aquellos niños que hemos mencionado. Poesía que dice mucho y que impresiona. Palabras escritas con inteligencia, con fragancia de buen poeta. (Eduardo Rodríguez Solís.)

    ReplyDelete