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Saturday, November 8, 2014

CELEBRANDO 84 AÑOS


 
Hoy es el cumpleaños de mi abuelita Isabel, bueno, está inscrita como Ysabel, pero para mí resulta raro. Mi hermano publicó unas palabras muy lindas en Facebook dedicadas a ella y las ha compartido conmigo para embellecer mi blog. J
 
Por Jesús Alejandro
 
¡Feliz cumpleaños María Ysabel Fajardo! Así es, un día como hoy hace 84 años nació la mujer que más influencia ha tenido y que, de toda su generación, ha llegado más lejos en la familia. A ella también debo gran parte de mi formación y de los valores y los principios que tengo como hombre; en parte, hoy soy quien soy gracias a ella y estoy orgulloso y agradecido de que Dios me la haya regalado como abuela. Su historia es fascinante, es una mujer que verdaderamente se hizo a sí misma;  pienso que un pequeño homenaje en su día es requerido.
 
 
 
María Ysabel Fajardo (Isabel, o Isabelita de aquí en adelante), hija de Manuela Fajardo y Lico Rabasa nació en el poblado de Juan Barón, una zona rural del actual municipio de Palma Soriano en la provincia Santiago de Cuba en 1930. Contaba Manuela que Isabel nació en zurrón y que gritó en su vientre. Dada la ignorancia, el abandono y otras circunstancias de las personas a su alrededor en ese tiempo ella es una de los pocos ciudadanos cubanos con un solo apellido, el de su madre. Su padre falleció envenenado a causa de no seguir las indicaciones estrictas de un tratamiento médico cuando ella tenía solamente cinco años de edad. En ese entonces ella aún no estaba inscrita en el registro civil de Palma Soriano. La familia del padre tenía cierta posición social en el cercano poblado de Aguacate, el soporte financiero del hogar, sin embargo, lo llevaban las cuatro. Manuela ganaba $2.00 por semana haciendo las tareas hogareñas de una de las familias adineradas del pueblo y en tiempos de zafra cafetalera las cuatro se iban a las montañas a recolectar el codiciado grano. Cuando al fin reunieron la increíble suma de $25.00, mandaron a construir un bohío en Aguacate e hicieron de ese poblado su nueva residencia. Isabelita empezó a impresionar a todos a su alrededor por su tenacidad, inteligencia y astucia desde muy temprana edad. En cuarto grado su maestra ofreció llevársela a vivir con ella con el pretexto de darle atención especial y una educación más avanzada. La propuesta fue aceptada pero resultó que la niña -de diez u once años- fue esclavizada para cuidar a la anciana madre de la maestra en su propia residencia. Después de algún tiempo Isabel regresó con su madre a Aguacate, pero jamás retornó a la escuela. Dado el carácter pasivo de Manuela, Isabelita fue responsable de educar a sus hermanas menores en los principios cristianos y mantener la economía de la casa a flote desde los 14 años. Isabel aprendió el arte de diseñar ropa y de coser por sus propios esfuerzos; una habilidad que puso en práctica para apoyar el esfuerzo laboral de su madre. Más tarde aprendió varios aspectos de la peluquería, lo cual marcó una gran diferencia en su solvencia económica. Se casó de veinte años y tuvo dos hijos con un hombre que abusó de ella y de los niños emocional y físicamente. Tuvo un enfrentamiento con su esposo, que era militar del gobierno de ese tiempo (1950), donde él le apuntó con un revólver calibre .45; ella expuso su pecho desnudo y le dijo: “Dispáreme ahora mismo y deje a sus hijos huérfanos de madre.” Luego de este episodio se divorció y terminó la educación primaria asistiendo a las clases junto a su primogénito. Para este entonces ya mantenía económicamente a su madre y a sus dos hijos gracias a la peluquería. Siempre tuvo fascinación por los idiomas extranjeros, particularmente el inglés, pero nunca pudo estudiar gracias a su estricta responsabilidad de mantener el hogar y, como ella misma dice, su “analfabetismo funcional.” Isabel construyó un imperio, una identidad y una fortuna con sus propios esfuerzos, es difícil imaginar qué tan lejos hubiera llegado si hubiera tenido estudios universitarios. Su talento y su luz natural son dones mucho más grandes que la formación académica que muchos hemos recibido. Su entendimiento del mundo de los negocios, su fuerza de espíritu, su voluntad, su bondad con el pueblo que la rodea y su indomable amor por el trabajo fueron más que suficientes para construir el patrimonio que tiene hoy, y esto es admirable especialmente en un país con un sistema como el de Cuba. Isabelita ha sido una mujer que siempre abogó por educar a los jóvenes en todos los aspectos de la vida, desde saber disfrutar de la cocina más selecta, hablar idiomas extranjeros, conocimiento de música, deportes, la academia hasta saber bailar, o iniciar una conversación; estas son cosas que no constituyen todo en la vida, pero, viniendo de una persona nacida en una zona rural, que se crio en un bohío con piso de tierra y que ni siquiera terminó los estudios primarios, es admirable su determinación y su deseo de alcanzar no menos que la excelencia en todo lo que hace.
¡Muchas felicidades mi reina y que Dios te bendiga hoy y siempre!
 
 

 
84 years ago today, my grandmother was born. She is the single, most influential, most successful person of her entire generation in the family. She is partially responsible for my upbringing, my core values and my principles as well as for the man that I have become. I am very thankful to God and very proud that she is my grandmother. Her story is fascinating; she is truly a self-made woman. The following is a very condensed homage to her.
María Ysabel Fajardo (Isabel, henceforth) was born to Manuela Fajardo and Lico Rabasa in the rural settlement of Juan Barón just outside the boundary of the city of Palma Soriano but within its municipal reach. The year was 1930. Manuela frequently told that Isabel was born en-caul and that she cried in the womb. Given the ignorance, the general lack of interest, and other circumstances of the times, Isabel is one of the very few Cuban citizens with only one last name, her mother’s. Isabel’s father passed away due to poisoning for not following the directions of a very strict medical treatment, Isabel was only five years old. By then, however, Isabel’s name was still not registered. Lico’s family was well off; however, Manuela and her three daughters never received any help with the household finances. Manuela made a total of $2.00 a week as a house maid at a wealthy household and, during the times of coffee harvest, she and the three girls would go into the mountains to pick coffee beans. They were able to save the whooping sum of $25.00, and they had a bohío (a small hut with walls made out of palm tree bark and roof made out of palm tree leaves) built in the nearby settlement of Aguacate. Isabel’s intelligence and cleverness was apparent to many from a young age. Her fourth grade teacher offered to take Isabel to live with her making everyone believe that she would educate Isabel with a more direct focus. This proved to be a scam since Isabel was practically enslaved to care for the elderly mother of the teacher. Sometime after, Isabel returned to Aguacate with her mother, but she never went back to school. Given Manuela’s passiveness in life, Isabel was responsible for educating her two younger sisters outside of school as well as providing financially for the house since the age of 14. Isabel taught herself how to design clothes and how to sow; this skill enabled her to support her mother’s work effort tremendously. Later on in life she learned hairstyling, which was a pivotal point in her financial independence. Isabel married at 20 years old and had two kids with a man who abused her and the children emotionally and physically. Her husband, a military officer of the 1950’s government in Cuba aimed his .45 caliber revolver at her in one occasion; filled with courage Isabel told him to shoot her right there and make the two boys orphans. After this episode she divorced her husband and decided to finish her elementary education by going to school along her first-born child. By this time she was financially independent and supported her two boys and her mother. Isabel was always fascinated by foreign languages, especially English; however, she was never able to study anything due to her responsibilities of providing a roof and food on the table for her family as well as her own “functional illiteracy” as she called it. Despite this, she was able to build an empire, a trademark identity and a fortune all by herself. There is no telling how far she could have gone had she obtained a university education. Her natural talents are gifts much greater than the academic formation many of us have received. Her understanding of the business world, her willpower, her charisma, her acts of kindness and her indomitable love for hard work have been more than enough for her to build her legacy. This is especially admirable in a country with an economic system like Cuba. Isabel is a woman who has always advocated for educating the young in and out of the classroom, everything from speaking foreign languages, playing musical instruments to knowing how to dance or start a conversation. It may not sound like much, but coming from someone who classifies herself as an illiterate, she deserves no less than the utmost admiration for her desire and determination to achieve excellence in everything she does.
Happy birthday grandma, I love you. God bless you always!
 
 
 

Wednesday, May 7, 2014

GARABATO No. 60



Project Row Houses


Por Eduardo Rodríguez Solís


      Maureen O’Hara se llama la gata pelirroja que vive al lado. Su nombre que le puse viene de la bella Maureen O’Hara, actriz norteamericana, que nació en 1920. Esta gata,  que nunca se le ve “dándose su manita de gato”, como lo hacen todos los mininos, es un verdadero Cookie Monster, porque come sin masticar, como si fuera prisionera de un Campo de Concentración.
      Ella ha tenido la costumbre de aparecerse todas las mañanas, cuando debo darle de comer a dos gatas: una que se llama “La tigresa”, como una actriz mexicana que fue el gran amor de un presidente azteca. La otra, que es hija de la primera, se llama “Gloria Trevi II”, recordando a una cantante y actriz, también azteca.
      Estas dos gatas mías, viven afuera de la casa, y tienen sus buenos escondites para combatir, por ejemplo, las temperaturas bajas. Se meten debajo de la puerta de una bodega, al frente de la casa, o se van a otra, que está atrás, donde hasta tienen una puertita “para gatos”.
      Hay una tercera gata, que no se junta con las gatas mencionadas. Esta se llama “Mole”, porque tiene tres colores y parece como un plato de arroz, con frijoles negros, y mole, pues es blanca, negra y color beige. Esta gata, “Mole”, vive dentro de la casa y es amiga “de lejos” de las gatas que viven afuera.
      La gata “Gloria Trevi II” es un animal con diseño en su pelo muy extraño. Es blanca con negro, con algunos toques atigrados, con un antifaz negro, tipo Batman, y con una espiral negra en cada uno de sus costados.
      Esta gata tiene un hermano, con cabeza totalmente atigrada y con espirales negras a los lados. Nunca tuvo nombre y se volvió un vagabundo, un Don Juan… Y un día desapareció. O lo hicieron guacamole con un coche, o lo hicieron barbacoa, o algún dueño II (porque todos los gatos tienen su dueño I, su dueño II, etc.) se lo llevó a Hawaii, dentro de un pet carrier de plástico, porque consiguió un mejor trabajo en aquellas islas del Hula-Hula.
      Todas estas gatas que deambulan en mi vida a veces son observadas por mininos que no son de estos territorios… Me refiero a un gato todo negro, delgado, y un gato atigrado, también flaco. (Tienen hambre, pero no se atreven a robar comida. Son quizás gatos decentes, educados.)
      Los gatos han acompañado al hombre desde hace mucho. Fueron y siguen siendo buena terapia para la soledad y el stress… Eran buena medicina para la inquietud. Cuando sufrías de este mal, se te daba un gato pulguiento, y te la podías pasar espulgando al animal… Y la ansiedad casi desaparecía…
      (Y cuando el pobre animal se quedaba sin pulgas, se le arrojaba desde una de las torres del castillo… Pero luego, gracias a los cielos, se volvía a llenar de pulgas y podía, si la suerte le ayudaba, regresar al mismo castillo.)

Eduardo Rodríguez Solís (D.F.) ha publicado libros de teatro, cuento y novela. Fue el primer editor de la revista Mester, del Taller de Juan José Arreola. Ha recibido reconocimientos nacionales por Banderitas de papel picadoSobre los orígenes del hombreDoncella vestida de blanco y El señor que vestía pulgas. Su cuento San Simón de los Magueyes ha sido premiado y llevado al cine por Alejandro Galindo, con guión de Carlos Bracho. Su obra de teatro Las ondas de la Catrina ha sido representada en muchos países, así como en Broadway, New York. Actualmente vive y trabaja en Houston, Texas. (erivera1456@yahoo.com)

Friday, April 11, 2014

GARABATO No. 56



     

Por Eduardo Rodríguez Solís


      Este hombre era un artista de verdad. Desde chamaco, desde chilpayate, brillaba como una estrella. Era único en su clase.
      Yo lo vi en muchas películas blanco y negro. Y cada vez que lo veía como que me estrechaba la mano. Entonces, yo siempre lo consideré un amigo, un amigo de verdad.
      Pasaron los años y seguía brillando como siempre. Y lo que hacía mi amigo, que nunca conocí en persona, me sorprendía… Es que era un caso de Ripley… Nadie lo igualaba.
      Y una vez que me fui a Nueva York, quise ir al teatro, y me decidí (albricias y mil albricias) por Sugar Babies, un espectáculo de dos artistas: Ann Miller y mi amigo de siempre que, como he dicho, no lo conocí en persona… Me refiero a Mickey, pero no a Mickey Mouse… Me refiero a Mickey Rooney…
      Teatro a reventar… Y cuando salen los artistas, el teatro se cae de los tantos aplausos.
      Mi amigo Mickey, pero no Mouse, sino Rooney, toca el piano, baila, canta, actúa, como un Leonardo Da Vinci de la escena.
      Y yo lo veo con estos ojos que me ha dado Dios. Y estoy ahí disfrutando del arte de este chaparrito, que comparte la escena con esa mujerona que es Ann Miller.
      Hoy (carajo y más carajo), hay tristeza en nuestras almas, porque el Mickey Rooney, que es amigo de muchos, se ha ido de este planeta, a los 93 años, a las 93 primaveras vividas, a las 93 visitas de Santa Claus, a los 93 días de San Valentín…
      Pero nos ha dejado su arte y su don de gentes… Y su recuerdo lo dejamos al lado de Chaplin, al lado de Shirley Temple, al lado de tantos otros.
      Y entre sus sombras, entre sus espíritus regados por doquier, anda un jugador de soccer, que se le parece, y hasta lleva el mismo apellido: Rooney, británico, gran jugador.
      Y cuando vemos a este Rooney, nos acordamos del otro Rooney, el que tocaba el piano, el que cantaba, el que bailaba, el que actuaba… Allá en Broadway y en todos los escenarios del mundo…


Eduardo Rodríguez Solís (D.F.) ha publicado libros de teatro, cuento y novela. Fue el primer editor de la revista Mester, del Taller de Juan José Arreola. Ha recibido reconocimientos nacionales por Banderitas de papel picado, Sobre los orígenes del hombre, Doncella vestida de blanco y El señor que vestía pulgas. Su cuento San Simón de los Magueyes ha sido premiado y llevado al cine por Alejandro Galindo, con guión de Carlos Bracho. Su obra de teatro Las ondas de la Catrina ha sido representada en muchos países, así como en Broadway, New York. Actualmente vive y trabaja en Houston, Texas. (erivera1456@yahoo.com)

Sunday, October 13, 2013

BUENAS NOTICIAS


Even if your teeth are falling out, don’t hide your smile. Stronger ones will grow back in!



Sucesos maravillosos que debemos compartir han sucedido en los últimos días. La escritora Nara Mansur, a quien quiero y estimo mucho, ha recibido el Premio Iberoamericano Julio Cortázar con su historia ¿Por qué hablamos de amor siempre? Su cuento será próximamente publicado junto al trabajo de los finalistas del concurso. Nara no sólo es una excelente creadora sino una persona de gran corazón. La conocí cuando trabajaba en la Casa de las Américas y siempre me cautivó su inteligencia y su bondad. Es un honor poder contar con su amistad y su presencia en mi vida, aunque sea de lejos, porque vive en Argentina, con su esposo y su hija Emilia. 

http://www.elnuevoherald.com/2013/08/27/1552798/escritora-cubana-nara-mansur-gana.html

Por otra parte, la bailarina Aida Ubeto Morales completó un hermoso proyecto que estaba desarrollando con niños en Venezuela. Ya hemos publicado parte de sus experiencias en el blog. Su escrito Texturas fue publicado en forma de libro en los idiomas warao, inglés y castellano. Según sus propias palabras, “Después de haber recibido la noticia de que Texturas fue uno de los artículos más leídos durante el año 2011 en la página thegrowingword, me entusiasmé a llevarlo a otros lugares y comunidades con el propósito de apoyar, difundir conocimiento y dejar una huella en la formación de futuras generaciones”. Le deseamos mucho éxito a Aida en sus nuevas aventuras.




A nuestro colaborador José Manuel Domínguez se le ha otorgado una residencia artística. Junto a su grupo de trabajo Antiheroes Project, Domínguez está actualmente desarrollando el montaje de su obra Nomadis, un proyecto que incluye varias expresiones artísticas, entre las que se encuentran teatro, música, danza y cine. Tanto la escritura como el teatro de José Manuel Domínguez presentan, descubren maneras frescas de entender el fenómeno de la creación, a través de situaciones disímiles, muchas veces metafóricas, que buscan resucitar la memoria, los anhelos, el deseo de navegar múltiples canales de comunicación y expresión poética. Para José Manuel Domínguez, no hay barreras. A pesar de haber perdido la visión completamente hace algunos años atrás, no se detiene. Dirige, escribe, ama a su esposa Marangeli y derrama energía positiva por dondequiera que pasa. Su amor por la vida y el misterio de la creación es infinito.


No puedo dejar de mencionar al escritor azteca Eduardo Rodríguez Solís. Eduardo tiene una inmensa capacidad para convertir sueños en palabras. Sus cuentos siempre vienen cargados de magia para hacernos reflexionar sobre la importancia de mirar la vida con un ojo juvenil. Gracias por compartir su talento con los escritores jóvenes y por alentarlos a explorar la belleza del lenguaje. Soy muy afortunada de tenerlo como colaborador y amigo.


“What about the faithful flying man? Have you forgotten him?” –a tiny robot asks. “The flying man is free, beautiful, and unique,” –replies Ms. Dinorah barely recognizing the somewhat robotic, yet humorous voice from one of her dearest memories. Since she finds it very difficult to explain the reasons why the language (channel) has changed, Ms. Dinorah lets herself just flow. She visualizes some audacious childhood heroes: Ulysses, d'Artagnan, le Chevalier de Lagardère, Arthur Burton... The phrase Si tu ne viens pas à Lagardère, Lagardère ira à toi! from the novel Le Bossu by French author Paul Féval comes to her mind. All the classic heroes have suddenly become one in her imagination, and Ms. Dinorah understands. “The Flying Man is fully committed to our spiritual backbone –also known as resurrecting people’s hearts” –she tells the robot. “Who could ever forget him? Who wouldn’t want to thank him over and over again for his everlasting love? Who wouldn’t want to loooove him in return? Who wouldn’t want to see him fly high and wide among the stars?” 


                (The Flying Man -as learned by Ms. Dinorah at a very young age)




                                      (The Flying Man – Your version)




(The Flying Man –Original)



Sunday, September 22, 2013

UNA CARTA DEL BALNEARIO


Aida Ubeto Morales en Vuelo de Esperanza (imagen de contracubierta)
Diseño gráfico y collage: Mayra y Mayren Espina




Por Aida Ubeto Morales


          Aquí crecí, junto a mis abuelos. Por eso es importante para mí. Me sorprendió encontrarme familias viviendo en ese lugar, por supuesto muchos niños, más de 18.  Dediqué 2 días a estos lindos niños, y te voy a resumir lo que hicimos, les mostré un álbum de fotos artísticas que tenía junto conmigo. Para ellos fue sensacional ver saltos, poses, expresiones y más, disfrutamos de la lectura de un cuento que recibirás, leído en 2 idiomas. Tuvimos oportunidad de bailar –imagina una clase de zumba. Los niños y las niñas participaron sin pena ninguna, reían y se involucraron. Además tuvimos jornada de limpieza para que aprendan a conservar su ambiente –estaba muy descuidado y lucía un tanto riesgoso.
          Todos se autoevaluaron durante esta actividad. Muchas personas familiares y amigos me dijeron que perdería mi tiempo. Ya me conoces, no me detengo, así que continúe disfrutando de sus habilidades y nadamos en el agua, jugamos, conversamos y al final, paseamos en lancha. Para algunos, era la primera vez, puesto que este es el medio de trabajo de sus padres, no es diversión pasear en lancha como para nosotros. Pero los padres fueron muy amables y confiaron en mí. Hicimos 2 paseos, uno corto para los pequeños y luego navegamos una distancia más grande para los grandes porque no entrábamos todos en la lancha. Esto fue en Venezuela, en el estado de Zulia, a orillas del Lago de Maracaibo.
           Algo con lo que me quedo, además de lo fascinante que fue todo esto, es una foto de la hermana de una de las niñas, la cual no se encontraba.
La niña me dio la foto de su hermana cuando me estaba despidiendo de ellos. Imagino que me obsequió esta fotografía como para que me diera cuenta de que a ella le hubiera encantado que su hermana hubiera estado presente para compartir la experiencia.
          Además, me llamaron por teléfono. ¡No lo podía creer! Ahora mantenemos contacto y me dicen que limpian la playa y me preguntan cuando iré... algo preocupante para mí porque no entienden que vivo en otro país. Sin embargo cuando hablo con sus familiares les pido que les expliquen qué tan difícil puede ser para mí regresar, me encantaría visitarlos de nuevo en 2 años otra vez. Espero Dios me permita realizarlo, ¡debo trabajar para eso! Todo lo que te describí lo anuncié en el periódico local, espero conseguir ayuda para continuar con otro Vuelo de Esperanza para ellos.




       Ahora me voy a dormir.

       Aida.


Aida Ubeto Morales egresó de la Escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela y culminó su maestría en Educación para Niños con Necesidades Especiales en Fort Lauderdale, Florida. Ejerce como terapeuta educativa para mejorar e incrementar habilidades en los niños regulares o con necesidades especiales desde que nacen y hasta los tres años de edad, en el Miami Children’s Hospital. Aporta de manera filantrópica en ámbitos de la educación, capacitación docente y el desarrollo de actividades deportivas para niños. Vive en la ciudad de Homestead, al Sur del Estado de la Florida, Estados Unidos.


Friday, September 13, 2013

VISITEMOS EL BALNEARIO MONTEGO BAY




Por Aida Ubeto Morales


El balneario Montego Bay está ubicado al Suroeste del Lago de Maracaibo en el  Estado Zulia, Venezuela, muy cercano a un pueblito llamado Barranquitas del Municipio  Perijá.
Alisto mi traje de baño para nadar a orillas del lago. Me gusta nadar y voltear mi mirada para, a  distancia, admirar el paisaje,  y así disfrutar del sol mientras juego en el agua. También,  me gusta saltar del muelle con cuidado,  porque otros niños también forman parte de esta diversión.
Busco ropa cómoda para poder trepar a los árboles. ¡Observar  el panorama desde esta perspectiva es fantástico! Acomodo un vestido para bailar. La pista de baile es enorme. Puedo imaginar a los huéspedes bailando diferentes  ritmos.
 Llevo además algunas muñecas para mis amigas Sonia y Fabiola, que viven justo al lado del balneario.
En esta temporada de vacaciones se espera recibir a muchas personas de Machiques, La Villa del Rosario y otros pueblos cercanos. Me parece escuchar la publicidad en la radio local, mientras viajo en el autobús rumbo al lugar.
El balneario es especial. Lo construyeron mis abuelos pensando que sería útil y refrescante para los huéspedes y siempre trataron de satisfacer sus necesidades, manteniendo el sitio en buenas condiciones para el disfrute familiar por más de treinta y cinco  años.




Ha pasado mucho tiempo desde mi última visita. Recuerdo que contaba con una cocina donde mi abuela solía preparar sopas, carnes, ensaladas,  pescados y  postres. Era importante ayudar a organizar a las personas que esperaban su turno para comprar el ticket de la comida. Una señora llamada Ada se encargaba de la tarea.
Durante la temporada de verano, se adicionaban kioscos donde los niños compraban gallitos o cotufas, galletas, o refrescos. En el área cerca de los kioscos, podíamos encontrar la medicatura, para asistir a las personas que necesitaban de primeros auxilios  y que con mucha confianza podían ser atendidos por médicos y  paramédicos.




La pista de baile era el lugar mas concurrido, muchas personas gozaban de conversar, bailar y pasear por los alrededores, para disfrute del conjunto musical que animaba el momento.
En temporada o fuera de ella, los pescadores podían  alquilar habitaciones para descansar después de un largo día de trabajo.
Al final del balneario se encontraba la choza de Camilo. Camilo era un guajiro muy querido y respetado por toda la familia. Él ayudaba a cuidar  el lugar y realizaba oficios para mantenerlo en  buenas condiciones.
Siempre me sentí muy orgullosa de mi familia. Todos se coordinaban para abastecer, servir y complacer a los visitantes. La posibilidad de divertirme en el balneario fue el mejor regalo que mis abuelos Jesús Ramón Morales y Edaena Vargas de Morales pudieron hacerme.
Todos los días mi abuela despertaba muy temprano, siempre primero que todos, para regar las plantas y remover la arena que entraba con el viento a los distintos pasillos del lugar.
Posiblemente te encuentres cerca y decidas visitar el balneario Montego Bay. Si luce muy distinto al que te he descrito es porque ya no nos reunimos para celebrar con la comunidad, descansar, divertirnos y disfrutar en familia.
Pero en mi memoria, permanecen vivos los recuerdos. Aunque no exista nada, podrás disfrutar de un lindo atardecer allí, con los pescadores  pasando frente a ti y  saludándote a orillas del lago de Maracaibo.




Aida Ubeto Morales egresó de la Escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela y culminó su maestría en Educación para Niños con Necesidades Especiales en Fort Lauderdale, Florida. Ejerce como terapeuta educativa para mejorar e incrementar habilidades en los niños regulares o con necesidades especiales desde que nacen y hasta los tres años de edad, en el Miami Children’s Hospital. Aporta de manera filantrópica en ámbitos de la educación, capacitación docente y el desarrollo de actividades deportivas para niños. Vive en la ciudad de Homestead, al Sur del Estado de la Florida, Estados Unidos.

Thursday, August 29, 2013

GARABATO No. 21


Foto:  Jesús Alejandro




      Por Eduardo Rodríguez Solís


      En mi colección de discos de larga duración, que he ido comprando en tiendas de segunda, a un dólar la pieza, y a veces a cincuenta centavos, he redescubierto una obra extraordinaria… El compositor es Nicolai Rimsky-Korsakov, nacido en 1844.
      Manuel Valls Gorina, en su Diccionario de la Música, dice: Compositor y director de orquesta ruso. Es uno de los miembros más activos del Grupo de los Cinco. Se le puede considerar como el creador de la conciencia musical moderna de Rusia. Orquestó muchas obras de Borodin, Mussorgsky y otros. En el campo sinfónico son célebres sus obras Festival para la Pascua Rusa, Scherezade y Capricho Español.
      En 1907 terminó Rimsky-Korsakov su ópera El Gallo de Oro. Pero la obra se vio en escena hasta en 1909, cuando el compositor ya tenía un año de fallecido… Es que el gobierno había implantado un decreto donde se prohibía hacer públicas las obras de arte con contenido “crítico”.
      El libreto de la ópera fue escrito por Vladimir Bielsky, y está basado en un poema satírico de Pushkin.
      En el prólogo de la ópera, un viejo astrólogo dice que él mostrará al público un cuento que sucede en un país muy distante, en el tiempo y en el espacio.
      El rey Dodon, viejo, gordo y estúpido, está con su consejo de guerra. Hay muchos alegatos y un astrólogo aparece…
      Este personaje se presenta ante el rey con un ave mágica, de plumaje dorado. Este gallo predice el futuro y puede prevenir al rey de los ataques de los enemigos.
      En gratitud a este regalo, el rey Dodon promete al astrólogo lo que sea. Pero el astrólogo no piensa entonces en la recompensa.
      Después de una batalla, el rey regresa a su castillo, y viene con la reina Chimaka, quien es la más hermosa hija del Aire.
      Llega el rey triunfante, pero su felicidad se trunca porque el astrólogo quiere llevarse a la hermosa reina.
      El rey se enoja. Se discute mucho y hasta se sacan los sables para pelear. Entonces el gallo de oro ataca directamente al rey y la muerte, que no pide permiso, se presenta.
      La Suite El Gallo de Oro tiene cuatro partes. En la primera, vemos al rey Dodon en su palacio. En la segunda, el rey está en plena batalla. En la tercera, el rey Dodon está con la reina Chimaka. En la cuarta parte, suceden las fiestas nupciales y el lamentable fin del rey Dodon.
      Casi al final de esta obra, el astrólogo reaparece y dice que solamente él y la reina son reales, y que los otros personajes son imaginarios… Y previene a todos sobre el cumplimiento de las promesas.
      Rimsky-Korsakov es un compositor muy pasional. Es un gran organizador de sonidos. Su música es un reflejo absoluto de su alma nacionalista. Escuchando solamente su música uno, si es sensible, se conmueve. Y si uno asiste a un concierto donde se interpreta algo de él, uno puede experimentar un éxtasis grandioso.
      Y pensamos entonces en las promesas que hacemos en la vida… Y deseamos que no se quede todo en palabras, porque el viento se lleva todo… Mejor, que las promesas se vuelvan realidades, no vaya a ser que por ahí ande un gallo de oro… que castiga sin piedad.
      Mejor, que el gallo de oro observe solamente todas las aristas de nuestra compleja (a veces) existencia.
      Estos discos viejos que tengo son una belleza, por dentro y por fuera. En la portada de esta grabación, hay un grabado, hecho por Gosman, donde se ve una planta o un árbol que tiene, arriba, al gallo de oro, con las alas abiertas. Abajo, a la izquierda, se ve un personaje, con sable a la mano, y vestimenta medio cosaca. Pero no se sabe si es el rey o el astrólogo. A la derecha, también abajo, está un castillo, con torres y cúpulas puntiagudas.
      Con letras blancas está “The Golden Cockerel, Suite”. (Entre paréntesis está “Le Coq D’Or”).
      Ernest Ansermet dirige la Orquesta de la Suiza Romanda… Y en la grabación también se escucha “Capriccio Espagnol”.
      Juan Rulfo, escritor mexicano, alguna vez hizo un guión para el cine, donde participó el excelente actor Ignacio López Tarso. La película se llama El Gallo de Oro, y no es la misma fábula utilizada por Rimsky-Korsakov… No. En este caso, la historia cuenta las andanzas de un pobre campesino con su gallo de pelea, que siempre gana.



Eduardo Rodríguez Solís (D.F.) ha publicado libros de teatro, cuento y novela. Fue el primer editor de la revista Mester, del Taller de Juan José Arreola. Ha recibido reconocimientos nacionales por Banderitas de papel picado, Sobre los orígenes del hombre, Doncella vestida de blanco y El señor que vestía pulgas. Su cuento San Simón de los Magueyes ha sido premiado y llevado al cine por Alejandro Galindo, con guión de Carlos Bracho. Su obra de teatro Las ondas de la Catrina ha sido representada en muchos países, así como en Broadway, New York. Actualmente vive y trabaja en Houston, Texas. (erivera1456@yahoo.com)


Sunday, August 11, 2013

"EVERY HUMAN BEING IS AN ARTIST"



The Art of Trenise
TGF Hair Salon, Walmart # 1040



“Every human being is an artist”
Joseph Beuys


Joseph Beuys and Allan Kaprow infused real energy, the energy of real-life events, into their works. One may say that for these creators, art had the same value as any other occurrence like breathing, walking, sweeping the floor. Both of them saw an artistic potential in the ordinary aspects of life, filling their materials with the poetry, dynamism, and emotions of the unexpected, the unlikely, while inviting the casual viewer, or even the curator in the case of Beuys, to become an active participant in the elaborations/interpretations of the works. In this sense, life and art were approached as an indivisible unity generating rhythms of existence, gestures, forces that create harmony and balance, as well as revelatory marks that restore liveliness and sensations.
According to Mark Rosenthal, Beuys’s primary job as an artist was to encourage notions of a better world, inspired by the idealist context of the mid-1960s (13). He developed a project of transgression and resurrection, using organic materials like animal fat to create his flexible sculptures. He saw in art the opportunity to stage elements of life that have spiritual and intellectual implications but that are not considered conventionally attractive. Rosenthal comments that Beuys thought of a sculpture as a reusable resource, mutable as life itself (25). Terms like energy, movement, and action nurtured his work, allowing the commonplace to be transformed into the extraordinary and poetic (57). The artist frequently explored “the wound” in his art, a term connected with illnesses of all kinds, incursions in a body, openings into the ground, and emotional scars and suffering (Rosenthal 68). Sometimes his works served as healing centers that evoked trust in chance events and faith. Rosenthal argues that Beuys “created situations in which warmth and therapeutic healing could take place through revitalizing energy and change” (75). Death as a means of channeling consciousness was another of Beuys’s favorite topics, seen in his constant treatment of disintegrating materials. His sculptural work has been termed Postminimalism because of his use of industrially derived materials with unconventional substances and his meaningful approach to geometry (Rosenthal 99).
Kaprow also worked on moving away from the specialized zones of art toward the particular places and occasions of everyday life (Kelley xii). As Jeff Kelley affirms, he was interested in the meanings of life and all his writings consisted of philosophical inquiries about the nature of experience (xiii). Kaprow identified five models of communication that include situations, operations, structures, feedback and learning (xvi). For him, the notion of forms had to do with mental imprints projected upon the world as metaphors of our mentality, which were to be useful only by opening up to innocence, humor and spontaneity (xxii). In one of his articles, Kaprow writes that we must be acrobats (not critics) to properly grasp the impact of Jackson Pollock’s work since his paintings seem to have a “fascinating simplicity and directness” (5-7). Kaprow described the happenings as events that happen, although they appear to go nowhere, do not make any particular literary point and have no structured beginning, middle or end (16). Their form is open-ended and fluid, gathering a number of essential and intense occurrences in natural surroundings. The element of chance, as in the case of the surrealists, occupies an important position in the happenings. As Kaprow argues, “chance is a deliberately employed mode of operating that penetrates the whole composition and its character,” becoming the vehicle to the spontaneous and implying risk and fear (19). In this regard, the happenings reveal a spirit that is passive in its acceptance of what may occur and affirmative in its disregard of security (Kaprow 21).
There is no distinction between the happenings and the daily life. Happenings use materials that come from life, are dispersed, variable and independent of the convention of continuity, avoid form theories associated with the arts, are not rehearsed, and exercise no control over audiences. Essentially, the happenings provide a platform, where “the artist” takes the risk of becoming a human being. 
 


Artists/Writers Consulted:


Z)   Beuys               
©)  Kaprow               
)   Kelley                 
2)   Rosenthal           
a)   Trenise               


Sunday, June 30, 2013

SHARK, STAR AND BEYOND


Photograph by Zach Gresham



Building Blocks: A Happy Picture Book





















































































































































Photograph by Zach Gresham


Thursday, May 16, 2013

GISELLE BEIGUELMAN -THE BOOK AFTER THE BOOK



$4.97 Hallmark Card (Detail)
 


The Book after the Book thrusts us into a new visual aesthetics, using technological devices. The Book after the Book is perhaps closer to the visual arts than to the field of literature. But, these two categories are nothing else than processes of experimentation, or what Italo Moriconi defines as “prácticas de experimentación que afectan o se moldean en diferentes circuitos de recepción.” The Book after the Book develops other zones of perception, in contrast to regular readings, through which content/form is channeled and networked via the virtual space. We can argue that in the Book after the Book era, we should refer to the reader as a user who performs not only a “reading” but also other actions in the process of approaching an online hypertext. As André Lemos affirms, “Today we have to take into account a new form of territory in contemporary societies: the digital, informational one” (4). This informational territory is defined by electronic flows (Lemos 4). The Book after the Book works in this informational territory generating active and interactive responses from the users.


In The Book after the Book, inspired by Jorge Luis Borges’s The Book of Sand, Giselle Beiguelman presents an installative collection of digital screens where mobile messages, letters, numbers, and options appear. She seems to be extending the notion of book in connection with the browsing tools and automatic text generators. The viewer/user is in charge of constructing a story throughout the process of navigating the site which offers a great number of possibilities (shelves, other books, poetry pages, codes, etc.), reminding us of what Borges calls the “infinite” book or monstrous object, without beginning or end. Borges suggests that the Book of Sand, in which no illustration was repeated, kept the main character of the story condemned to stay at home, fearing that it would be robbed. Borges also says that the book tainted reality itself. Something similar happens when people are connected to the internet. They inhabit those “informational” territories which have become “real life,” an engaging domain where virtually anything is possible: from the setting up of creative virtual relationships, to simultaneous readings of images and visual forms, layers of information, and other materials. As Moriconi argues, “la realidad de la producción literaria y de la dinámica cultural colocan hoy como problema la propia realidad: lo real en tanto tal, las relaciones entre creación y realidad, entre ficción y realidad” (179).


Beiguelman’s book brings to mind the optical effects of the interactive sculptures of Venezuelan artist Jesus Rafael Soto. Beiguelman, however, constructs her virtual installations without using three-dimensional objects, but an electronic “writing” that organizes formats, icons, illustrations, web sites, and ideas. Her project is based upon an aesthetic of transmission, dealing with “traffic speed, monitor quality, hardware makers,” and it imposes a reflection on “programming and publication strategies that make the work readable, decodable, and sensible” (Knight 1). She questions the notion of library, arguing that a library does not effectively contain content anymore, in a traditional sense (Knight 2). Kimberly Knight highlights that those bookshelves in Beiguelman’s project link to material held in other locations (2). And yes, indeed: in the process of moving from one location to another, the user experiences other animated resources and forms of reading that give a virtual volume to each section of the book.


Authors/Artists Consulted:

Giselle Beiguelman, Jorge Luis Borges, Kimberly Knight, André Lemos, Italo Moriconi


Saturday, April 13, 2013

GARABATO No. 7


 
 
 
 
Por Eduardo Rodríguez Solís


      Este aguacero de Houston es un enanito al lado de los verdaderos chaparrones que caen en la ciudad de México. Ahí llueve a cántaros y las calles se vuelven ríos como el Sena o el Rin.
      Me acuerdo que cerca de la casa, en Chapultepec Morales (que se llama así por estar cerca del cerro de los chapulines; Tepec, cerro; Chapul, grillo o chapulín), se armaban unas lagunas tremendas y parecía que la ciudad era Venecia, por las tantas aguas.
     La ciudad creció como un pulpo y nunca de los nuncas ha tenido sus problemas solucionados. La corrupción tradicional nuestra y la desidia han dejado esa bella ciudad, así, con sus tantos malestares.
      En el área metropolitana habitan más de veinte millones de personas, y muchos viven en casitas de cartón y palos o en cuevas, que el hombre hizo para sacar material para construcción. Otros, duermen en esquinas basurientas con cobijas hechas con periódicos viejos. Así son las grandes ciudades de nuestro planeta. Qué le vamos a hacer.
      Recuerdo que en temporada de aguaceros el agua no se metía en las farmacias o salchichonerías o panaderías o tortillerías o qué sé yo, gracias a barricadas de ladrillo y cemento. Entonces la gente caminaba con botas de hule (si tenía dinero) o pagaba unos centavos para que lo atravesaran a uno por las lagunas tremendas.
      Y me acuerdo bien de un amigo, que era artista del circo y se paraba de manos y caminaba así hasta los establecimientos, para comprar algo. Las locuras que hacía uno.
      El aguacero de Houston, que trajo agua para la natura, ha sido bienvenido. Se necesitaba este líquido, que es la vida. Hubo lagunetas, pero todo, gracias a los drenajes, ha quedado seco.
      Cuando estaba dura la caída de las lágrimas de los que están en el cielo, los gatos buscaron refugio seguro. Esos animalillos saben cuándo va a llover y son verdaderos radares de los fenómenos naturales. No hemos aprendido nada de ellos. Somos unos burros.
      Hay que saber vivir con la natura y con los animalitos que andan por todos lados. Hasta las cucarachas tienen derecho de vivir.



Eduardo Rodríguez Solís (D.F.) ha publicado libros de teatro, cuento y novela. Fue el primer editor de la revista Mester, del Taller de Juan José Arreola. Ha recibido reconocimientos nacionales por Banderitas de papel picado, Sobre los orígenes del hombre, Doncella vestida de blanco y El señor que vestía pulgas. Su cuento San Simón de los Magueyes ha sido premiado y llevado al cine por Alejandro Galindo, con guión de Carlos Bracho. Su obra de teatro Las ondas de la Catrina ha sido representada en muchos países, así como en Broadway, New York. Actualmente vive y trabaja en Houston, Texas. (erivera1456@yahoo.com)