Thursday, March 15, 2012

CASA TOMADA

Liliam Domínguez: Umbrella, C-Print
http://www.liliamdominguez.com./



Por Nara Mansur


¿A qué huele, cómo suena, a qué sabe, por qué
se quedan afuera toda la noche?
Cuando baja la voz, ¿por qué se estremece así papá?
¿Esta es mi huella, mamá?
¿Esta marca de hierro es la de un caballo
o es la de un esclavo
o es la de un camello, una serpiente, un árbol?
Huele a todo, duele todo:
las muchachas y los muchachos tomados
de las manos. Deditos, uñitas.


Un ruido adolescente paraliza todo. Un silbido largo
como de disparo, un escupitajo inmenso a nuestra fe.
Forcejean los del edificio tomado, aquí al lado.
El remolino de cuerpos allá dentro, sin gas ni agua corriente,
el remolino de la rebatiña por algo,
cualquier cosa viene bien. Cualquier cosa
es un regalo porque nada o casi nada se tiene.
--No hay tregua--, dice Ramón, el portero.
Y salimos los tres asustados, sin dejar de mirar hacia aquella casa.



Nara Mansur es poeta, autora de textos para la escena y crítico teatral. Ha publicado los poemarios Mañana es cuando estoy despierta (2000) y Un ejercicio al aire libre (2004). Recibió el Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén 2011 por su cuaderno Manualidades así como el Premio de la Crítica Literaria 2011 por su libro Desdramatizándome. Cuatro poemas para el teatro. Sus textos Ignacio & María y Charlotte Corday. Poema dramático han sido llevados a escena por los grupos Teatro D’Dos y la Guerrilla del Golem. Actualmente es colaboradora del Estudio Teatral El Cuervo que dirige Pompeyo Audivert en Buenos Aires.

Tuesday, March 13, 2012

AZUL DOS VECES





Por Eduardo Rodríguez Solís


      Este pulpo no se dejaba ver por los demás pulpos. No lo hacía, porque algo extraordinario había en él. Había nacido distinto… Cosas de la naturaleza… Poseía algo que los demás pulpos no tenían… En lugar de ocho, tenía nueve brazos.
      Entonces se andaba ocultando. No quería que lo vieran así… Pero, con todo, el tener nueve brazos tenía su chiste… Su gran chiste… Podía nadar más rápido que los demás pulpos… Resultaba el campeón de todas las competencias… Nadie sabía su mágico secreto…
      Recibiendo clases de inglés, se dio cuenta de que él no podía ser un Octopus, pues “octopus” quería decir “ocho brazos”… Octo=ocho, y pus=brazo…
      Un día, ya crecido, se alejó de la costa y llegó a una isla deshabitada. Corazón del Mar, se llamaba esta isla de forma casi circular. Al Norte, en el mero centro, tenía una hendidura. Al Sur, en el justo centro, había una punta. Y vista desde arriba, desde alguna nube, la isla parecía un corazón.
      No había hombres ni mujeres, pero abundaban los monos araña. Los changos, flacos, esqueléticos, danzaban como poseídos si se les aplaudía… Tenían su guarida en una casita abandonada, que estaba en un montículo. Y había un coronel que los organizaba. Este militar, no era ni un pulpo ni un chango, era un extraordinario perico, que hablaba varias lenguas.
      El perico, que había recibido el grado de coronel mientras pasaba su servicio militar obligatorio, se vestía muy ad hoc. Casco, botas y pantalón verde olivo. Chamarra, con muchas bolsas, de camuflaje, con insignias del U.S. Army.
      Traía colgado del cuello un silbato. Lo hacía sonar a las cinco de la mañana, despuesito del canto del gallo.
      Priiiiiiiii, y todos los monos araña abrían los ojos y se ponían en fila india… Luego venía una especie de desfile. De alguna parte salía el sonido de una marcha de Sousa. Y parecía que estábamos viendo el final de una película de guerra…
      El pulpo de los nueve brazos encontró una entrada de mar donde las aguas estaban bien tranquilas. Ya estaba en la isla de Corazón del Mar, y había que descansar un poco.
      El coronel, el perico uniformado, se asomó detrás de unas rocas. Algunos monos araña le cuidaban las espaldas.
      --Y usted, ¿qué busca aquí? –preguntó el coronel.
      El pulpo habló de su desgracia, de sus nueve brazos… Y de la pena que le salía cuando pasaba cerca de otros pulpos… Luego gritó a todo volumen…
      --Por eso me vine aquíiiiiiiiiii.
      Y el pulpo se puso a llorar… Ya no podía más...
      Entonces el perico militar dijo:
      --Te veo y parece que me estoy viendo en un espejo.
      Y el perico dijo que a él le pasaba lo mismo… Era distinto de los demás pericos, porque a él le gustaba vestirse de militar… Y eso no lo aceptaba la sociedad de pericos… Ellos eran tradicionales… Casi ortodoxos… No aceptaban los cambios… Todo tenía que ser igual…
      Y después dijo el perico militar que por eso estaba ahí en Corazón del Mar, la isla donde se aceptaba todo.
      --Y a mí, ¿se me va a aceptar? –preguntó el pulpo de los nueve brazos.
      --Tendrás que cumplir tres requisitos –dijo el perico militar.
      Primero tenía que dormir una noche entera frente a la luna, lo cual el pulpo hizo fácilmente, flotando en las aguas tranquilas del mar… Relajó sus brazos (hasta el noveno) y se dejó llevar por las olas.
      Luego, debía escribir una carta al sol, de diez páginas como mínimo, pidiéndole fuerzas para enfrentar el día.
      El pulpo pudo afrontar esto, sin problemas, porque con cada mano escribió una página, y con todas juntas escribió la última hoja.
      Al final, tuvo que subir a una montaña, y gritar desde la cima que amaba la libertad, tres veces seguidas.
      El pulpo llevó a cabo el acto de muy buena gana.
      Entonces, una cadena de monos araña le entregó al pulpo su diploma. Y el pulpo aplaudió a rabiar… Todos los monos araña bailaron hasta cansarse…
      El pulpo se acordó de sus primeros años… Nadaba con sus hermanos, mientras su madre los vigilaba… Él, por lo que sabemos, podía moverse más fácilmente en el agua. Siempre iba delante, y nadie lo podía vencer… Una vez llegó a una poza profunda, donde decían había joyas y diamantes… El pulpo de los nueve brazos se fue hasta el fondo y encontró un cofrecillo, que llevó hasta la superficie… Había ahí muchos anillos de oro y un collar de perlas muy largo… Repartió los anillos entre sus amigos y a su mamá le dio el collar de perlas…
      Pero resulta que apareció por ahí un pirata que se llamaba Juan Negro. El había visto a uno de los pulpos luciendo su anillo de oro. Y se puso a reclamar, diciendo que él era el propietario de lo que tenía el cofrecillo… Sacó una espada oxidada y amenazó a todos… Le tuvieron que regresar los anillos, pero la mamá del pulpo de nueve brazos se quedó con el collar de perlas…
      El tonto pirata Juan Negro no se acordaba del largo collar…
      Un buen día, Juan Negro fue a consultar a una adivina, y ésta le dijo que algo importante se le había perdido… Y le dibujó una perla…
      El pirata se enfureció y salió en busca de los pulpos…
      Y cuando logró tener el collar en sus manos, brincó de puro gusto y, se alteró tanto, que su corazón dejó de palpitar…
      Los pulpos echaron el cuerpo al mar, y rezaron por esa alma mala. La mamá del pulpo de los nueve brazos volvió a recibir su collar de perlas y todos los demás pulpos recuperaron sus anillos…
      El tiempo pasó con tranquilidad en la isla Corazón del Mar. El pulpo de los nueve brazos ya estaba integrado a la comunidad de los monos araña, y todos recibían órdenes e instrucciones de aquel perico militar.
      Hasta que apareció algo en el cielo.
      Era un gran cilindro de metal color plata. Tenía muchas estrellas rojas y vibraba a cada rato, moviéndose en círculo. Y todos, absolutamente todos, estaban asustados… Pensaban que algo iba a pasar…
      Y, efectivamente, algo pasó… El cilindro se posó en la tierra, y una puerta se abrió… dejando ver a un ser vestido de rojo… de rostro normal, pero con cuatro orejas…
      El Ser hablaba un idioma universal, que todos los habitantes de Corazón del Mar entendían.
      Dijo llamarse Racarraca. Venía de muy lejos… De una galaxia llamada Azul Dos Veces. Su planeta era el E-725. Tuvo que abandonar a todos los suyos porque se burlaban de él… Todos en el planeta E-725 tenían una oreja, y él era el único espécimen que tenía cuatro… Necesitaba buscar otro mundo y, ahí estaba frente a ellos, esperando compasión.
      Racarraca se metió a su nave y sacó una caja de metal. Dentro había unas frutas de color rosado… Las repartió entre todos y dijo que en las frutas se concentraba la fuerza y el ímpetu de los habitantes del E-725…
      Los habitantes de Corazón del Mar comieron las frutas, y se convirtieron en sujetos semejantes a Racarraca.
      Ese día se inició la gran construcción de un mundo nuevo…. Pero cayó una gran tormenta que desvencijó todo… Entonces los habitantes de la isla salieron a buscar otros lugares.
      Prepararon la nave, trabajando intensamente, pero el efecto de las frutas fue pasando y todo regresó con el tiempo a la normalidad…los monos araña… el perico militar…el pulpo de los nueve brazos…
      Sólo Racarraca seguía siendo Racarraca.
      Aun así se metieron a la nave y empezó la cuenta regresiva… Todos levantaron sus voces…
      Ocho-siete-seis-cinco-cuatro-tres-dos-uno-cero… Y la nave empezó a elevarse… Primero lentamente y después, a gran velocidad.
      Mirando por una ventana, el pulpo de los nueve brazos volvió a encontrarse en el recuerdo…
      Su mamá había utilizado las cincuenta perlas que componían su collar para dejar señales en las rocas. Quería que sus hijos las usaran como referencia, para no perderse… Y las perlas, colocadas ya en las piedras, brillaban en la noche, como pequeños focos de luz.
      Las señales luminosas alteraron la posición de las estrellas. El cielo se volvió distinto y hasta la luna cambió sus formas y colores… Y, extrañamente, las noches se hicieron más cortas…
      A él, al pulpo de los nueve brazos, le gustaba esto… Con todos esos cambios, tenía más tiempo para jugar…
      La nave empezó a perder fuerza, y todos pensaron que se estaba acabando el combustible… Entonces, Racarraca movió controles y la nave se encaminó de regreso a la isla de Corazón de Mar… Había que regresar, era imposible seguir adelante…
      Todos permanecían en silencio mientras la nave aterrizaba… Nadie quería siquiera respirar…
      Y cuando tocaron tierra, todos gritaron y aplaudieron… Y los monos araña danzaron como locos…
      Poco a poco reconstruyeron lo que la tormenta se llevó.
      Racarraca hizo de su nave un hogar… Y algunos monos araña pusieron adornos de flores en el fuselaje… Pintaron el exterior de la nave con rayas de colores, para que pareciera un arcoíris.
      El coronel perico consiguió unas plumas de aves muy exóticas y le fabricó a Racarraca un sombrero muy lindo… Cuando Racarraca se lo puso, se hizo una ceremonia y se le otorgó el grado de sargento, pues estaba ayudando muy bien al perico militar.
      El pulpo de los nueve brazos, personaje de nuestro cuento, empezó a escribir un cuaderno con sus memorias… Puso ahí páginas tristes y hojas muy alegres… La narración se hizo en primera persona del singular, y he aquí el primer párrafo de su leyenda…
      “Cuando abrí los ojos en este mundo, vi colores muy brillantes. Yo, era una especie de hijo del mar, porque de ahí no salía… Mi madre me cuidaba, pero nunca se dio cuenta que yo era diferente… Aprendí a nadar desde el primer día, y me alejaba fácilmente de su lado, luego ella me buscaba, y me regañaba con razón… Yo era verdaderamente un pulpo muy rebelde…”    



Eduardo Rodríguez Solís (D.F.) ha publicado libros de teatro, cuento y novela. Fue el primer editor de la revista Mester, del Taller de Juan José Arreola. Su cuento San Simón de los Magueyes ha sido premiado y llevado al cine por Alejandro Galindo, con guión de Carlos Bracho. Su obra de teatro Las ondas de la Catrina ha sido representada en muchos países, así como en Broadway, New York. Actualmente vive y trabaja en Houston, Texas. (erivera1456@yahoo.com)

Saturday, March 10, 2012

EN BUSCA DEL ÁRBOL DE NAVIDAD




Por Nara Mansur


Esta plantica que sembramos juntas
está hecha de hojas de eucalipto y flores de jacarandá.
Nace un niño, nace un árbol. Pero qué es nacer.
Llegan los algodones para arroparlos,
tiemblan las verdes ramas todavía muy nuevas e inexpertas,
llora desconsoladamente el bebé recién nacido.
Nada lo calma, ni la teta de la madre, ni su dulce mirada
ni el terror de la madre que también nace junto a él.
Terrores, terrones de azúcar blanca, espolvoreados sobre la espuma.
Las familias se acercan a celebrar y nada parece confundirlas ahora,
hay un mensaje de amor escondido en el árbol
esperando adentro de sus regalos,
tan bellamente envueltos, con papeles, cintas y brillos.

Qué es nacer.
Para Jesús fue innovar.

                                “La doctrina que enseñó, introdujo una fuerza en la Historia diferente de los cultos orientales
                                                                                               y de la filosofía griega.”   Medardo Vitier

Los dones ofrecidos, la ética desfigurada y el destino agónico del amor.

Le hablaré de esto a Emilia mientras la amamanto
y la consuelo míseramente por su llegada al mundo.
¿Las ramas cortadas aceptarán su temprana muerte
a causa de nuestro festejo vanidoso?
¿Nos harán entender algo?
Y qué podrían hacer, si el bosque, el jardín maternal
les va quedando tan lejos
y ahora son todos ruidos nuevos, bocinas, chirridos, golpes bajos.

Hay que abrazarse muy fuerte al hijo,
al padre, al espíritu santo y a la madre
todos los días.


Nara Mansur es poeta, autora de textos para la escena y crítico teatral. Ha publicado los poemarios Mañana es cuando estoy despierta (2000) y Un ejercicio al aire libre (2004). Recibió el Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén 2011 por su cuaderno Manualidades así como el Premio de la Crítica Literaria 2011 por su libro Desdramatizándome. Cuatro poemas para el teatro. Sus textos Ignacio & María y Charlotte Corday. Poema dramático han sido llevados a escena por los grupos Teatro D’Dos y la Guerrilla del Golem. Actualmente es colaboradora del Estudio Teatral El Cuervo que dirige Pompeyo Audivert en Buenos Aires.

Sunday, March 4, 2012

SOLDADITOS SIN SUS CAJAS




Por Nara Mansur


Cuántos eran, cuántos se perdieron
dónde estaban
y por qué tan oscuro y húmedo el escondite.
Y por qué no los dejaste contigo
a dormir en la misma cama
o debajo de la almohada.

Con un poco de esfuerzo hubiéramos podido
todos juntos conciliar el sueño.
Ya no los ves en las jugueterías
ni las cajas parecen fabricarse más.

Cada soldado es pintado con tu mano adolescente
cada día sumas uno y otro
y el ejército se hace popular y necesario:
los ingleses
los alemanes
los rusos
los escandinavos.
La artillería y la infantería
los buscaminas y los paracaidistas
los que viajan en tanques de guerra
y los que montan sobre briosos caballos.

Más atrás vienen los soldaditos que quieren justicia.
Los que vienen a pedir cuentas
exigen un recibo,
por su cuerpo echado en tierra
por la posible inmaculada caja
que los traiga de vuelta a casa.
Más atrás aparecen formados
en un diagrama vengativo pero ingenuo:
dos, cuatro, cien soldaditos.
¿Salen a cazar qué cosas?

Si ya el niño se hizo grande,
si ya no le interesan más
las mariposas ni las escopetas de palo,
qué quiere cazar, qué le ordena a sus soldados.

De frente, ¡marchen!
Los soldaditos, antes arrumbados y tristes
junto al limpia muebles y los cepillos
la lejía y los detergentes,
de frente marchan los soldaditos
teniendo que defenderse
del olvido y la pereza
de los que no saben jugar
y tampoco los atemoriza tanto la guerra.


Un niño me sostiene, un niño es mi pensamiento, un niño es el desposeimiento puro de mi cuerpo de amor.
Arturo Carrera: Niños que nacieron peinados



Nara Mansur es poeta, autora de textos para la escena y crítico teatral. Ha publicado los poemarios Mañana es cuando estoy despierta (2000) y Un ejercicio al aire libre (2004). Recibió el Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén 2011 por su cuaderno Manualidades así como el Premio de la Crítica Literaria 2011 por su libro Desdramatizándome. Cuatro poemas para el teatro. Sus textos Ignacio & María y Charlotte Corday. Poema dramático han sido llevados a escena por los grupos Teatro D’Dos y la Guerrilla del Golem. Actualmente es colaboradora del Estudio Teatral El Cuervo que dirige Pompeyo Audivert en Buenos Aires.


Saturday, March 3, 2012

A TRIP TO THE RENAISSANCE

Michelangelo Buonarroti: Pietà, 1498-1499


(A lesson to share)


Objectives:


  • Recognize important elements about the Renaissance such as the flourishing of all arts (culture in general)
  •  Introduce the art of Michelangelo Buonarroti
  • Create sculptures with our bodies
  • Re-create architectonic spaces with classroom elements (tables, chairs)
  • Apply Michelangelo’s artistic concepts in dramatic exercises
  • Convey both emotional and physical expressions
  • Improvise simple scenes inspired by Michelangelo’s work
  • Reflect about the experience



Materials:

Easel pad (or blackboard), fabrics, markers, tables, chairs, clay, brown paper, crayons, and CD player.


Process: Prepare classroom before starting the class.

1-   Introduction to the period. Give a short introduction. Renaissance means re-birth. It happened in Europe (XIV-XVI I Centuries). Many good things took place in the Renaissance. People traveled around the world and developed a growing interest in culture and scientific discoveries.
2-  The art of Michelangelo. Talk briefly about Michelangelo and his art. He was born in 1475 and died in 1564. Michelangelo worked on sculpture, architecture, poetry and painting, but he considered himself a sculptor in the first place. He thought that people who could make sculptures were deeply connected with God and shared the divine power to “make man.”
3-   Pictures and talk. Show your students pictures of Michelangelo’s works from the children’s book Michelangelo by Diane Stanley. Talk about the statues of Moses and Pieta. Invite them to add comments about these pieces. What emotions do the statues express? Ask the kids to create sculptural pieces, using their bodies.
4-   Contrapposto. This technique was employed by Michelangelo and other sculptors from Italy and Greece. It’s the disposition of the human figure in which one part of the body is turned in opposition to the other part. Opposition makes the sculpture more interesting. This technique is not only used in the visual arts but also in theater. Actors may use opposition to build more attractive images with their bodies.
5-   Actors using the opposition technique. Bring pictures of actors using the opposition technique. When the actor uses opposition, the tension in his body allows him to create a motivating presence.
6-   Opposition between two actors. By employing the opposition technique, two actors can also create an interesting scene. Use a rope and other objects to allow the kids to create images applying the opposition technique.
7-   Mirror exercise. You may also introduce the mirror exercise, in which the students will have to recreate each other's movements. 
8-    Story Time: Read fragments from the book In the Time of Michelangelo by Antony Mason.
9-    Sistine Chapel. Two large tables may serve as the chapel. Cover the lower part of the tables with brown or white paper for the kids to decorate it. Sitting or resting comfortably on the floor, your students may draw angels, animals, etc. on the paper. Use crayons or markers for the activity. When they finish their work, place one table on top of the other and pretend you are visiting the Sistine Chapel.
10-  Improvisation. Using color scarves, improvise upon the book Michelangelo Bunnyrroti that narrates the story of a bunny named Michelangelo, by Andrew Toffoli. Encourage your students to play a role in the improvisation.
11-  Reflect about the experience. Discuss the words learned and things done during class time.


Vocabulary:

      Renaissance, sculpture, architecture, oppositions, chapel, balance, technique, contrapposto, scenery.


Name of the Books:

      Michelangelo Bunnyrroti by Andrew Toffoli
Michelangelo by Diane Stanley
In the Time of Michelangelo by Antony Mason


Outcome:

      New and fun ways to see our bodies and the elements of the classroom. Tables and chairs will be used to introduce architecture and scenery. Bodies can become the material to create great sculptures. The students will have the chance to perform in simple improvisations.